Los cálculos renales son grumos duros de sal y minerales, a menudo compuestos de calcio o ácido úrico. Se forman en el riñón y pueden desplazarse a otras partes del tracto urinario.
Existen diferentes tamaños de cálculos renales. Algunas son muy pequeñas, pero otras pueden tener hasta unos pocos centímetros de tamaño. Algunos cálculos renales pueden crecer e incluso ocupar todo el riñón.
Un cálculo renal se produce cuando se acumula en la orina una cantidad excesiva de ciertos minerales del organismo. Si no está suficientemente hidratado, su orina se vuelve más concentrada con niveles más altos de ciertos minerales. Cuando el contenido de minerales es mayor, es más probable que se forme un cálculo renal.
Los cálculos renales suelen ser insoportables. La mayoría de los cálculos desaparecen por sí solos sin tratamiento. Sin embargo, es posible que necesite una intervención quirúrgica para romper o eliminar los cálculos que no pasan.
Estos son 8 signos y síntomas de que puede tener cálculos renales:
1. Ardor al orinar
Si el cálculo ha podido llegar a la unión entre la vejiga y el uréter, empezarás a sentir dolor. Disuria es el nombre que su médico dará a esta situación. Es un dolor ardiente o agudo.
Por lo general, los pacientes confunden los cálculos renales con las infecciones del tracto urinario. A veces se puede tener una infección junto con el cálculo.
2. Dolor en la espalda, el abdomen o el costado
El dolor por cálculos renales -también llamado cólico renal- es uno de los dolores más intensos que se puedan imaginar. Algunas personas que han tenido cálculos renales comparan el dolor con el de un parto o una puñalada.
El dolor es lo suficientemente intenso como para justificar más de un millón de visitas a urgencias cada año.
Normalmente, el dolor comienza cuando un cálculo se desplaza hacia el estrecho uréter. Esto provoca una obstrucción, que aumenta la presión en el riñón.
Esta presión activa las fibras nerviosas que envían señales de dolor al cerebro.
El dolor de los cálculos renales suele comenzar de forma repentina. A medida que el cálculo se desplaza, el dolor cambia de ubicación e intensidad.
El dolor suele ir y venir en oleadas, que empeoran cuando los uréteres se contraen para intentar expulsar el cálculo. Cada flujo puede durar unos minutos, desaparecer y volver a aparecer.
Sientes el dolor a lo largo del costado y la espalda, bajo las costillas. Puede irradiarse hacia el abdomen y la ingle a medida que el cálculo se desplaza por las vías urinarias.
Los cálculos grandes pueden ser más dolorosos que los pequeños, pero la intensidad del dolor no está necesariamente relacionada con el tamaño del cálculo. Incluso un pequeño cálculo puede ser doloroso si se desplaza o provoca una obstrucción.
3. Usar el baño más de lo habitual
Otro síntoma de los cálculos renales que la mayoría de la gente desconoce es que necesita ir al baño con más frecuencia o con más urgencia de lo habitual. Es posible que necesites ir corriendo al baño o ir todo el día y toda la noche.
La urgencia también puede imitar el síntoma de una infección del tracto urinario.
4. Orina turbia u olorosa
La orina sana es clara y no tiene un olor fuerte. La orina turbia o con mal olor puede ser un signo de infección en los riñones o en otras partes del tracto urinario.
Un estudio reveló que alrededor del 8% de las personas con cálculos renales agudos tenían una infección del tracto urinario.
La opacificación es un signo de pus en la orina o piuria. El olor puede provenir de las bacterias que causan las infecciones del tracto urinario. Cuando la orina es inusualmente concentrada, también puede crear un olor.
5. Sangre en la orina
Las personas con cálculos renales suelen notar sangre en la orina. La sangre en la orina es un síntoma común en las personas con cálculos renales.
La sangre puede ser roja, marrón o rosa. A veces, las células sanguíneas son demasiado pequeñas para verlas al microscopio. Sin embargo, su médico puede realizar una prueba para detectar este síntoma.
6. Micción parcial
Cuando los cálculos renales son grandes, a veces se bloquean en un uréter. Esta obstrucción puede ralentizar o detener el flujo de orina.
Si tiene una obstrucción, debe orinar sólo un poco cada vez. Un chorro de orina que se detiene por completo es una emergencia médica.
7. Los vómitos y las náuseas son síntomas de cálculos renales.
Las personas con cálculos renales suelen tener ganas de vomitar.
Estos síntomas se deben a las conexiones nerviosas compartidas entre los riñones y el tracto digestivo. Los cálculos renales pueden desencadenar nervios en el tracto digestivo y causar malestar estomacal.
Las náuseas y los vómitos también pueden ser la forma en que el cuerpo reacciona al dolor intenso.
8. Fiebre y escalofríos
La fiebre y los escalofríos son signos de que tiene cálculos renales. Esto puede ser una complicación grave de un cálculo renal. También pueden ser un signo de otros problemas graves además de los cálculos renales. Se necesita ayuda médica urgente si tiene fiebre con dolor intenso.
Suelen ser fiebres altas. Además de la fiebre, también puede haber una sensación de calor.
Reflexiones finales
Los cálculos renales son acumulaciones de minerales y sal en el riñón, y suelen trasladarse a otras partes del tracto urinario del paciente. Los síntomas pueden incluir náuseas, orina maloliente o turbia, vómitos, dificultad para orinar y dolor intenso.
Puede ser necesario un tratamiento con ondas sonoras para romperlas o eliminarlas. En los casos graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Si nota alguno de los síntomas anteriores, póngase en contacto con su médico inmediatamente para recibir tratamiento de urgencia.